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Negocios y diseño

4 tips para darle valor a tu trabajo

Estoy muy convencida de que las cosas que valen la pena cuestan más trabajo. Y no lo digo para desalentar a nadie, pero esto lo he venido comprobando con el tiempo y la experiencia. Trabajos van y vienen, sobre todo en el sector creativo, hay una ida y venida de oportunidades que muchas veces parecen ser el trabajo prometido que después de un rato resultan un chasco. Pero tomándolo con entusiasmo, pensemos en todas esas oportunidades como experiencias que nos van formando y encaminando a encontrar a nuestro destino.

Hace unas semanas veía una caricatura de la Moderna de Pueblo y me daba mucha risa la objetividad y claridad con la que describe los inicios laborales de la mayoría de los mortales.

Cuántas veces nos hemos topado con aquellos que nos prometen un trampolín al éxito, aprendizaje o una carta de liberación de prácticas o ¿algo que venga al estilo?

Si es verdad que todos debemos iniciar por algún lado, en nuestro país, la industria de la moda esta plagada de emprendedores sin un proyecto, que en lugar de pensar en el futuro de sus marcas y verlo como un trabajo, van viviendo el día a día y en su visión (o falta de ella) pocas veces figura la planeación de un equipo fijo o la estabilidad económica de la empresa. La mayoría de las veces la prioridad es recuperar la inversión o conseguir fama y glamour.

¿Y esto qué tiene que ver con los emprendedores de la moda?

Que al existir pocas marcas con un plan de negocios y muchos intencionados de alcanzar éxito y popularidad en la industria, las ofertas de empleo se vuelven un chiste. Abundan las ofertas de prácticas, voluntariados y demás maneras de llamar al trabajo gratis. Y esto no sería un problema si esto se refiriera únicamente a una etapa o si estas personas pudieran recibir una oferta laboral después del esfuerzo y sacrificios que hacen. Porque esa es otra, cuando uno colabora de esta manera voluntaria, todos los gastos corren a cuenta del interesado en aprender.

Y  lo peor de esto es que se vuelve una cadena, en la que asumimos que esta bien regalar nuestro trabajo y nos inculcamos la costumbre de volver a nuestros equipos desechables, una mera herramienta para alcanzar objetivos inmediatos, al fin y al cabo, habrá alguien más que quiera aprender 🙁

Pero entonces ¿Qué hacer ante este dramático panorama? te cuento de 4 tips para darle valor a tu trabajo

Efectivamente es un panorama difícil, pero que considero tiene solución.

1.-Que tal si comenzamos por exigir un contrato de trabajo, si no habrá paga, seguro habrá alguna remuneración: una carta de recomendación, un reconocimiento, unos boletos para el cine! En fin, por eso somos creativos, algo se nos ocurrirá.

2.-Especificar las horas de trabajo y las obligaciones de cada quien. Todos al inicio estamos llenos de energía y ganas de aprender y lo cierto es que mientras más hagamos más conoceremos. Pero todo tiene un límite.

3.- Quizá la marca de verdad no puede darte un salario, pero seguro podrá proporcionarte un apoyo de trasporte, sobre todo en aquellos días en los que deban quedarse hasta tarde. Se trata de aprender, no de arriesgar la vida!!!

4.- Investiga bien a tu futuro empleador, conoce sobre sus proyectos, alcances y logros. No hay que perder el ánimo, afortunadamente cada vez son más los diseñadores y creativos que piensan en sus marcas como verdaderas empresas, buscan un futuro, una estabilidad y un equipo talentoso del cual apoyarse para crecer.

En conclusión, hay que evaluar a todos los que nos ofrezcan un trabajo, pensemos un poco en el panorama y a dónde queremos ir como profesionistas, porque todos nos pueden ofrecer la luna y las estrellas, pero ¿Cuántos están realmente trabajando para alcanzar la meta y continuar?

 

 

 

 

Moda en entretenimiento

Cumbia Cumbia Cumbia

 

La vida tropical es muy adecuada durante el verano, aunque la verdad es que en países como México, con tan pocos cambios entre las estaciones, el verano solo es una época más calurosa a las demás y el ambiente tropical es una constante con la que convivimos más que seguido, o que tire la primera piedra aquel que no ha escuchado una cumbia en su vida.

Hasta hace unos años, la música tropical, en particular las cumbias, eran consideradas un placer culposo, se limitaba a ciertos barrios del centro y sur de la república. Además de ser el soundtrack base de varios medios de transporte público. Se les escuchaba en bodas, XV años, posadas y demás festividades donde tenías que inspirarte para entrar a la pista.

Pocos aceptaban el gusto que sentían de bailar y corear los clásicos de este género. Eran pocos los valientes que reproducían estas piezas en sus dispositivos electrónicos y raros aquellos que acudieran a un concierto (bailongo) organizado por estos grupos musicales.

Sin embargo en el ciclo de la vida todo esto ha cambiado. Y lo que antes era considerado un tema a ocultar, ahora es un rasgo que se ha incorporado a la moda de las nuevas generaciones. O ¿a caso no han visto la portada del disco “Cómo te voy a olvidar” de los Ángeles azules y sus múltiples versiones de lujo y súper lujo?

Porque seguro esto no fue un accidente; colores brillantes, querubines volando y una mezcla de voces populares en el rock, pop y otros géneros, han capturado la atención de todos aquellos que no le encontraban el gusto a esta música festiva.

Y ¿qué podemos deducir con esto?

Que las modas, ya sean en música o en el vestir, podremos negarnos a seguirlas. Pero hay algunas que se arraigan en nuestra cultura, que se volverán parte de nuestras vidas aunque no lo queramos.

Negocios y diseño

La industria de las quinceañeras

Aunque en México solo hacen falta excusas para celebrar, hay tradiciones que son imposibles de ignorar, que ameritan una festividad particular y como todo los eventos que ya son tradición, existe una industria que con los años ha ido creciendo, haciendo posible todas aquellas ideas con las que el cliente pudiera haber soñado: la fiesta de XV años.

Para muchos padres, los organizadores del evento, es motivo de orgullo anunciar con pompa y platillo; con un gran salón, muchos chambelanes, un buen servicio de banquetes y un pastel de muchos pisos, que su hija ha llegado a la edad en la cual puede usar un vestido de grandes magnitudes y bailar una balada al ritmo de vals.

Para otras familias, esta edad pasa igual que otras y como tal se celebra, tranquilamente como los años que han pasado y los que están por venir. Pero para motivos de análisis regresaremos al caso del festejo en grande.

 

la industria de las quinceañeras 2

 

Yo me he preguntado varias veces, el por qué hacer una celebración tan grande y trascendente. Hace algunos años un líder espiritual trajo a colación la cantidad de fiestas que había en la comunidad y la magnitud de estas; después hizo referencia a que las fiestas son parte de una industria que se provee de diferentes microempresas que se mantienen a partir de estos eventos, por ejemplo: Los diseñadores y productores de vestidos de fiesta.

Es de conocimiento general que en el Centro Histórico de la ciudad de México existen calles enteras como República de Chile y 20 de noviembre, dedicadas a la venta de vestidos de novia, quinceañera y fiesta, donde puedes encontrar desde tiendas dedicadas a marcas específicas hasta outlets y pequeños locales que concentran lo que diferentes proveedores ofrecen.

Si lo tuyo no es caminar y escavar entre los montones de crinolinas, también existen tiendas más selectas en calles más elegantes, como Mazaryk, donde puedes encontrar vestidos de diseñadores de renombre internacional o boutiques especializadas en la producción sobre medida, donde encontraremos a diseñadores, que laboriosamente borda detalle a detalle cada uno de los requerimientos que la festejada busca.

 

la industria de las quinceañeras 3

 

La producción de vestidos de quinceañera, novia y eventos especiales, es un sector de la industria que funciona todo el año y que aunque no va forzosamente de la mano de las tendencias generales, se ve si o sí influenciada e inclusive crea sus propias corrientes y estéticas.

Vestidos tan especiales, siempre reflejan la personalidad de quien los esta usando e inclusive, si ponemos atención, también podemos detectar las aspiraciones y metas que sus usuarias llevan. Tanto ha llamado la atención este rasgo de la indumentaria de nuestra cultura, que el canal MTV creó desde hace ya varios años, programas para seguir el desarrollo de las fiestas de quince.

Inclusive, The New York times publicó hace unos días, un artículo que estudia el impacto económico y social, que esta clase de eventos provoca a su alrededor.

 

la industria de las quinceañeras 4

 

Entonces, cualquiera que sea nuestra opinión, las chicas que cumplen quince años y desean un vestido como de princesa, son un mercado que necesita atención; porque al final, como toda fashionista, buscan esa ilusión por la cual estén dispuestas a hacer sacrificios.

 

La Moda de México

¿Y la moda en México?

Hace unos días, mientras escribía un análisis de industrias creativas en México, recibí una imagen que expresaba las diferencias en la lógica de japoneses y mexicanos. Comencé a escribir con la intención de visualizar la moda dentro del sector creativo, además de conocer las cifras de la industria textil en nuestro país. Buscaba conocer la realidad en la que los emprendedores de moda viven y a la situación a la que se enfrentan. Fue entonces cuando me pareció muy oportuna la imagen que me había llegado.

 

LÓGICA JAPONESA.

Si alguien puede hacerlo,

Significa que yo también

Puedo hacerlo.

Si nadie puede hacerlo,

Seré el primero en hacerlo.

 

LÓGICA MEXICANA.

Si alguien puede hacerlo,

Que lo haga él.

Si nadie puede hacerlo,

¿Por qué tengo que hacerlo yo?

 

Las microempresas de moda se han convertido en la alternativa más viable para todos aquellos diseñadores y creativos que desean emprender en la industria y presentar sus propuestas. Sin embargo, de acuerdo a cifras otorgadas por organizaciones de emprendimiento, el 75% de las empresas cierran en sus primeros dos años de vida.

Con la llegada al país de marcas internacionales que ofrecen productos de última moda a precios accesibles para la mayoría de los bolsillos y la velocidad con la que cambia la ropa en los escaparates de los centros comerciales, pareciera que las tiendas dominantes han creado estándares imposibles de alcanzar por las marcas más pequeñas e insostenibles para los diseñadores nacionales, que buscan posicionar su marca dentro del mercado local.

Los datos que ofrece el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señalan que la industria textil y del vestido es una industria en la cual predominan las microempresas. Ofreciendo el 32% de los empleos disponibles en el sector.

Aunque el panorama para las microempresas del vestido no parezca alentador, es un hecho visible que las empresas que logran mantenerse alcanzan un nivel para ser vistas de manera global. Ejemplo de esto son: Carla Fernandez, Julia y Renata, Lordag & Sondag y Pineda Covalin que están ocupando un espacio en los armarios de países como Alemania, Dinamarca, Francia, Japón, entre otros. Mostrando que existe una oportunidad para los creativos mexicanos.

 

Y la moda en México

 

Según datos del INEGI, actualmente, la empresas emergentes representan el 99.8% del total de las empresas instalas en el país, empresas que generan 7 de cada 10 empleos. Desafortunadamente, de acuerdo a cifras otorgadas por el movimiento de emprendimiento “Fuck Up Nights” el 75% de las startups cierran después de cumplir dos años de existencia. Provocando una oferta de empleo intermitente.

Pero entonces, si la situación parece tan complicada… ¿Cómo han logrado las marcas antes mencionadas posicionarse y lograr el éxito?

Aunque no hay una formula especial para determinar la razón del éxito, sí podemos ver que una de las características en las que todas concuerdan es ofrecer un valor agregado a sus clientes, un rasgo que te vuelva único y una coherencia constante en el desarrollo.

Y entonces retomo, quizá la situación en la que nos toca desarrollarnos como creativos no sea la ideal y es altamente probable que nos cueste más trabajo que si buscáramos emprender en otra parte del mundo. Pero, “si nadie puede hacerlo, seré el primero en hacerlo.”

 

 

 

 

 

Sociología de la moda

El valor de un traje, la modernidad

Pensando en el valor de un traje, la modernidad…

Cuando cumplí 25 años mi mamá me regaló un traje con flores tejidas en color “fresa” ella le llama así a una gama de rosas, desde un tono rosa pálido, hasta un color rosa más intenso. Efectivamente, la combinación hace que las flores tengan color de fruta. Además le colocó a mi regalo un holán que ella misma hizo con organdí y que envió a bordar con tejido de cadenilla. Continue Reading