Exposiciones y museos La historia de

Lee Miller, modelo y corresponsal

Lee Miller, modelo y corresponsal…

Últimamente son muy populares las publicaciones que exhiben los excesos y errores producidos por con el programa Photoshop. Desde celebridades que no se reconocen después de verse en postproducción, hasta personajes que no se hayan sin pasar por la edición de este programa. Pero ¿cómo era la vida antes de los programas de edición? ¿La gente era perfecta o qué sucedía?

Volviendo atrás en el tiempo, la fotografía era un arte, porque solo tenías una oportunidad de capturar la imagen. Además las formas de edición eran limitadas y el resultado dependía de la creatividad y el ingenio del fotógrafo.

 

¿Por qué te cuento esto?

 

En la actualidad la fotografía se ha vuelto un medio de comunicación viral y democrático, en el cual todos podemos participar por igual. Solo necesitamos tener a la mano una cámara de cualquier tipo y la intención de querer transmitir algo. Pero entonces ¿podemos ser todos fotógrafos?

En teoría sí, tenemos las herramientas y el derecho a expresar nuestras ideas por medio de las imágenes. Solo que para llegar a ser un fotógrafo reconocido es necesario alcanzar cierto nivel de estética y visión del tema que se desea fotografiar.

Por ejemplo, hablemos de Lee Miller. Fotógrafa neoyorquina que nació a principio del siglo XX. Comenzó su carrera como modelo trabajando para fotógrafos como Arnold Genthe y Edward Steichen. En 1927 obtuvo su primera portada en la revista VOGUE y su imagen era frecuente en las páginas de la revista. Tiempo después, con 27 años de edad se mudó a Paris y abrió su propio estudio donde fue tutoriada por Man Ray.

En su estudio fotografió a grandes celebridades de la época como a Picasso, Charles Chaplin, Lilian Harvey, entre otros. Su status, su porte de modelo y la buena ubicación de su estudio le dio un prestigio particular entre sus clientes.

 

Lee Miller

 

Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial también inició una nueva faceta en la fotografía de Lee Miller. VOGUE la envió a cubrir el frente de batalla como una de las cuatro mujeres corresponsales. Desde su lente Miller capturó diferentes escenas que volvía a la guerra real para aquellos que se encontraban alejados. A diferencia de sus compañeros fotorreporteros, sus imágenes estaban cargadas de estética y sensibilidad que trasmitieron el sentir de ese periodo de la historia.

Las fotografías de Lee Miller son un fragmento de realidad interpretado por su ojo y materializado con su cámara. Su estilo ha sido llamado surrealista, aunque de acuerdo a algunos expertos este término solo aplica a algunos trabajos en particular.

Aunque su trabajo no había sido muy conocido en México hasta hace algunos años, se popularizó como consecuencia de la exposición que tuvo en el Museo de Arte Moderno en la ciudad de México durante el 2015. La exposición estaba conformada por una colección de imágenes que estuvieron guardadas por varios años y fue rescatada por el hijo de la artista.

De modelo en VOGUE, musa del surrealismo a corresponsal de guerra, Lee Miller es un ejemplo de cómo la vida y las circunstancias van cambiando nuestro trabajo. No importa lo que hagamos, es probable que aún no sepamos la relevancia de lo que hacemos.

Pero ¿Tú qué opinas? ¿En qué estás trabajando ahora? Me encantaría saber de ti en los comentarios.

 

 

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